Los caminos desterrados de la albeitería nos conectan con un mundo incomprendido y por ello olvidad

(las entradas son revisiones de textos antiguos y
no tan antiguos, el autor no incita ni se responsabiliza
del uso de los remedios expuestos, solo hace un repaso de
textos históricos)

domingo, 10 de octubre de 2010

conservantes de la carne (extracto)-la nievelina (bisulfito de sosa)

la Nievelina (bisulfito Oe sosa) en las carnes que la contienen
POR

J. FARRERAS y PRo R. FOLCH


La ley' prohibe terminantemente que para la conserva-
ciónde los alimentos se empleen substancias químicas. La
discusión habida entre higienistas acerca de la nocividad
de dichas substancias químicas, ha sido concluyente. Todos
.se pronuncian en favor de la prohibición y de la penalidad)
contra quienes atenten contra la salud pública con el uso de
agentes químicos conservadores.
. La facilidad con que en verano se alteran las carnes, ha
excitado á los expendedores á buscar medios para conservar
su mercancía y de paso burlar la ley y la labor sanitaria de
los inspectores veterinarios de las plazas y mercados .
. De todos los agentes químicos conservadores) utilizados,
por los tablajeros) el que mayor favor ha alcanzado por su
eficacia y por la dificultad de descubrirlo con rapidez ha
sido el bisulfito de sosa) bautizado con el apodo comercial
de Nieoelina. Este producto tiene en el mercado de droguería
gran aceptación y su preparador se pone á salvo de la acción
judicial) anunciando en el rótulo que llevan las botellas de
su preparado) que: la Niecelina es un antiséptico poderoso
que previene' la enconacioti de las heridas producidas por
huesos, alfileres etc., que sirve para blanquear esponjas, mar-
mol, madera, y lo recomienda á matarifes y tablajeros como
desinfectante. '

Medicamentos y otros

El Dr. G., en el Berl .. Tieráisliche Woch., -cÍelHele mayo "próximo
pasado, publica la composición de algunos ele los medicamentos se-o
. cretas más en boga hoy. He aquí, transcrita, la ele los más corrientes
entre nosotros. 1
Polvo uterino ele Roux (del veterinario Roux, ele Grenoble). - Pol~
va ele artemisa y parvo" de ruda;' á::i·.:·'60"gramos·; 'en iña cam palia, 20, y
alcanfor y sal común, aa. 10.
Bovino. - Algarrobas, mijo. maíz, lentejas, arroz, algunas, cortezas
y almidón, triturados.
Grape-Nuts. ~ Trigo y cebada tostados, y previa y ligeramente
.malteados.
Naphtalan. - Disolución homeopática .de jabón, formada pOI' 95
por 100 de -nafta y 5 por 100 de jabón neutro.
Insecticide liquide. - Solución de jabón y nicotina, aromatizada
-con esencia de melisa.
Bálsamo de San Jacobo. - Aceite de cacao, 27; íd. de sésamo, 60;
fenol, 3, y óxido de zinc, 10.
Bálsamo de Jerusalén. - Tintura de benjuí,
, Euihqmol. - Eucaliptus, menta, tomillo, pervinca, ácido bórico y
alcohol.
Puesto á.propalar, diré qiie.rsegún la Gaceta Médica Catalana, las
Píldoras Pink se componen de: Oxalato de hierro, 10 gramos; colombo,
5, y extracto d'egenciana, c. s. para 100 píldoras; que según
la Revista de higiene y tuberculosis, las pastillas de Aniikamnia están
compuestas de bicarbonato sódico, cafeína y antifebrina; que, según
'la misma Revista, las Píldoras y .el Ungüento de llolloW0l1 tienen
prohibida la entrada en España por Real orden de 12 de abril de 1865,
y, finalmente, que, según Variot y otros higienistas y pediatras, las
harinas lacteadas más bien producen.que evitan el raquitismo, y las
de' cacao perjudican, en alto grado, á los niños.

insuflación y fiebre vitularia

Il. Una vaca parida de cinco semanas, es atacada de piaraplejía:
postración, anorexia, ausencia de fiebre. Se hace
la insuflación de aire en las mamas, A las ocho horas la
vaca come y parece meno abatida, pr acticándosele otra
insuflación. Por la noche, se 1evanta ella sola. Durante dos
ó tres días el animal levanta el tercio posterior- con. alguna
dificultad. Una vez cada día, y Pior espacio de varios seguídos,
se continúa-l-a-Insuflación+de -aireven, olas mamas , La
ouración es definitiva.
Otra vaca, en el octavo, mes del embarazo, es atacada de
paraplejia, postración, ::l'lllSenci'ade fiebre. Se le insufla aire
en Ias mam as, y 'al 'cabo de ocho 'horas el animal parece menos
abatido. Otra msuñacrón, y-al día siguiente la vaca se
levant~ sola, aun cuando se observa cierta dificultad en la
firmeza 'del tercio posterior, Una vez cada día, y por espacio
de unos cuantos, se continúan las insufl aciones de aire- en
las mamas, La curación es completa. ' '
Escribo estas dos notas, no-para acreditar, los (efectos .de
la .insuflación del aire .en las mamas, puesto (fue las exce-
Iencias de este I tratamiento, se hallan plenamente confirmadas
en la fiebre vitelar (producida, segúh se cree; por un, microbicanaerohio
localizado en las mamas), sino para, señalar
que 'La fiebre vitular, noí obstante la afirmación de muchos
autores, '<'1eg1ú1n0,8 cuales no se .puesenta sino hasta los dos
J5 tres días después del parto puede observarse mucho antes
de' queéste se verifique, así OOID9 mucho tiempo después
de él, y que toda paraplejía en la vaca preñada ó parida de
algún,tiempo, ..á .,menQs,de: poder, diagnostic¡¡.~'_con "é'Xa:ctifú:
otra cau a, debe tratarse! por la insuflación de aire en las
mamas.
Seguraméntc 'que la paraplejía de la vaca anterior 'al
parto y atribuida á presiones sobre 1'015 cordones nerviosos,
no 65 otra cosa 'que una fiebre vitular, pues dicha paraplejía
se presenta mmy r'ara vez e!I1 las demás hembras domésticas
preñadas.

Omfalitis y piohemia

ECKARDT. La cura de la omfali tis y piohemia de los
potros.
-

Los medios locales ó por vía interna hasta ahora
utilizados para curar tan grave afección, han fracasado por
'completo. He nada ha servido la administración de preparados
de yodo (solución de Lugol, yoduro potásico). Eckardt
tuvo la idea de admiuísti-ar- el yodo por' medio de la
leche materna. Los animales q'ue lactan toleran el yodo sin
inconveniente. Vacas y yeguas h'an tomado, en catorce días,
200 gramos de yoduro potásico y 'una cabra tomó 50 gramos
sin alteración alguna en su salud. Partiendo de esta idea,
Eckardt curó catorce potros enfermos de omfalitis y artritis
píohérnica. Las yeguas tomaban, con el agua de bebida,
20 gramos de yoduro potásico cada día y, si era preciso,
ca-dados. El muñón del cordón umbilical se bañaba con
una solución antiséptica (sublimado, 1; alcohol, 100 yagua
destilada, 400), y sobre las articulacíones se aplicaban cataplasmas'
calientes y húmedas. He los catorce potros enfer-
I1n'Os,doce curaron.
El veterinario, Beck ha queri-do experimentar esta cura
y se halla satisf'echísimo de sus resultados.
De seis potros, entre los q'ue dos tenían pocos días, y tres
,varias semanas, 'curaron cinco. Las madres sólo tomaban
10 gramos diarios de yoduro potásico en lugar de 20, No
se hizo ninguna cura local en el ombligo ni en las articu-'
ladones y los potros 'se hallaban en tales condiciones que,
sin esta cura, no se hubieran restablecido. (Woch. f. Tliier.,
n.o 49, 1906 Y n.o 8, 1908). - J-.F.

El frío y el tétanos

VINCENT. El frío en la etiología del tétanos (tétanos
reumatismal).
-

Sabido, es q:ue se han pubiícado muchos
casos de tétanos :sobrevenidos á consecuencia de moj aduras,
enfriamientos, dormir borracheras al aire lib're;etc. Vincent
ha visto que el enfriamiento local de un miembro, por ejem-
plo, paraliza los leucocitos y permite la germinación de los
esporos tetánicos. El entriamíento general tiene que ser muy
fuerte para llegar á inmovilizar los glóbulos blancos de todo.
el organismo y por esto causa la muerte antes de que el té-
tanos tenga tiempo de desarrcllan e. (Ac. de Med., de París,
11 febrero 1908). - P. F.

sábado, 9 de octubre de 2010

Morrenia brachqstephana

PERROT) CHEVALIER y GOR,IS. Planta galactógena. -

Los autores han presentado dos notas á la Socieda« de Te-
rapéutica de París) en las que estudian-la farmacología y far-
macodinamia del Tasi) planta galactógena de la familia de
las Asclepiadáceas, el Morrenia brachqstephana (Griseb.)
abundante en la República Argentina y en el sudoeste del
Brasil.
El Morrenia brachistepharui, es un subarbus.to de ramas
flexibles y. sarmentosas, con hojas opuestas cordiformes, de
10 centímetros de longitud por 5 ó 6 en su base. Las flores
son en corimbos pancifloras, en la axila de las hojas breve-
mente pecioladas.
El fruto es un folículo corto, piriforme, de 10 á 1~ centí-
metros de longitud por 5 ó 6 de diámetro,. con tegumento
recio, coriáceo y algo leñoso. Cuando se practican incisiones
en el. pericarpio del fruto, sale gran cantidad de latex blan-
quecll1o. .
La raíz, que es la parte que se usa, se presenta en peda-
zos de tamaño irregular de 4 á 5 centímetros de d~~metro,
de color gris sucio, y muy amilácea. Es muy pareriq,'JW¡\~ll"ato-
sa en la región cortical, rica en laticíferos. Ha propor.$~~bado
á los autores unos 110 gramos de extracto seco por IbiJogra-
mo. Contiene un alcaloide, la morrenina, aislada por los
Dres. Gelzer y Arata y una substancia que se aproxima á la
fórmula el" H2/,. O., á la que han dado el nombre de mo-
rrenol,
El extracto de Morrenia brachuetephana es relativamente
poco tóxico, pues se necesita inyectar 4 gramos por kilogra
mo de animal para matar al conejito-de India. El alcaloide (la
morrenina) inyectado por la vía intraper itoneal á la dosis de
3 miligramos por kilogramo, produce 1053 efectos de la estric-
nina, es decir, convulsiones tetánicas á las que sobreviene la
parálisis de origen central. El corazón y el aparato circulato-
rio .son poco afectados antes del período terminal de la into-
xicación.· ~
A dosis pequeñas, el extracto de .Morrenia br-achystepha-
na, produce solamente hiperexcitabilidad sensitiva y motora
con exageración de la secreción- salivar, de la diuresis y se-
creción láctea.
La acción particular ejercida en las secreciones debe
atribuirse no al alcaloide, si no al morrenol v á los produc-
tos resinosos. ".
La acción ej ercida en la secreción láctea es "la más im-
portante.· . .
El aumento de la secreción láctea por el empleo de esta
droga ha sido probada por nUl;nerosas observaciones he-
chas en la mujer. El Dr. D. Pedro Arata administró una il1-
fusión diaria de,30 gramos de raíz á su mujer, cuya secre-·
. ción 'estaba suprimida por completo, y la secreción. se
restableció con rapidez hasta el' punto de poder criar á su
hijo y prescindir de la nodriza ...
Chevalier y Goris relatan seis observaciones personales
que prueban el aumento de la secreción láctea con el uso de
la medicación del Morrenia brachustephana cuyo extracto
hidroalcohólico fué empleado á la dosis de fC20 gr. á 1'50
gramos cada día disuelto en cerveza y administrado ú la m u-
jer tres veces al día. El efecto se manifestaba) á menudo) al
cabo de veinticuatro horas) y el aumento se mantenía du-
ran te algunos meses) sin inconveniente para la madre ni para
los hijos. .
Habiendo hecho analizar la leche segregada por el influjo
. de la medicación) los autores formulan la siguiente conclu-
sión: Creernos que la droga determina una excitación secre-
toria del epitelio glandular y no modifica ensiblemente la
circulación y) en particular) la tensión vascular. El Morrenia
brachytephana obra como un galactogerio fisiológico; el
aumento de la cantidad del líquido segregado va acom-
pañado de mejora en la calidad y en particular) del con-
tenido en manteca; el aumento de caseína se observa tam-
bién en algunos casos) aunqtle en proporción mucho me-
nores.
La acción galactógena del ~107'Nlúa bractujstephana me-
rece estudiarse en nuestras hembras domésticas. Tal vez de
este estudio saldrían aplicaciones interesantes en medicina
veterinaria y en zootecnia. - J. F. - (Rec. de méd, oet., 15
marzo 1911).

Suero de terneros contra mastitis

SPANNAUS. — EXPERIENCES WITH THE USE OF CALF SCOURS SERUM IN TREATING CASES OF MASTITIS (EXPERIENCIAS CON EL SUERO DESECADO DE TERNERO, EN EL TRATAMIENTO DE CASOS DE MASTITIS).

Journal of the American Veterinary Medical Associafion, Detroit, Mich, LXIX, 637-639, Agosto de 1926.
Presenta el autor seis casos clínicos, de entre otros, en los que empleó este medio curativo. Son enfermos en diferentes periodos y formas; inflamaciones más o menos extensas; de. la mitad de la ubre, a toda la glándula; datando la enfermedad de tres días a una semana; y con síntomas locales y generales de mayor o menor gravedad; 40 a 42o C. Empleó en el ordeño fomentos antisépticos, y según los casos, estimulantes, purgantes, aceite alcanforado; y en todas las enfermas, el mencionado suero de ternero, a las dosis variables con el peso: 50-75 c. c. (5 c. c. por cada 100 libras de peso vivo); haciéndosela inyección subcutánea o intramuscular.
De las seis vacas citadas, terminó por la muerte una; en otra, no hubo mejoría; curando ¡as cuatro restantes.
Los éxitos del suero, parecen corresponder a su empleo en los periodos iniciales de la afección. Confiesa el autor no haber obtenido mejoría alguna en los casos crónicos, excepto dos, en los que el restablecimiento se verificó a los dos días.
Los casos observados, en su mayoría, eran de estreptococia o estafilococia. — M. C.

Asafétida

CH. MUSHTAO AHMAD.—ASAFÉTIDA IN THE TREATEMENT OF WOUNDS (LA ASAFÉ-TIDA EX EL TRATAMIENTO DE LAS HERIDAS).— Ti Vtterinary Record, London VI, 432-436, 22 de Mayo de 1926.

Hace el autor un estudio detenido de la substancia. Está claramente demostrado—dice— que tal substancia se compone de todos los medicamentos, que en el pasado se han emplead para el tratamiento de las heridas: resina, azufre, trementina de Venecia, resorcina, etc.
La experiencia adquirida en el tratamiento de las heridas por la asafétida, le permite asignar a la misma las propiedades siguientes: estíptica, estimulante, antiséptico no irritante. desinfectante y desodorante; preservando, además, a la herida de la infección por el alejamiento de las moscas. No destruye los tejidos.
No es de uso moderno esta droga; los médicos indios y mahometanos de la antigüedad la empleaban ya en las heridas y en las enfermedades de la-piel.
Las fórmulas acorísejables son:
(1) Solución alcohólica de asafétida:
Asafétida 1 partes
Alcohol rectificado 7 —
Aclarar la asafétida si está adulterada, disolviéndola, añadiendo lentamente el alcohol, y filtrando después.
(2) Solución acuosa:
Asafétida 1 partes
Alcohol 2 —
Agua hervida 10-20 —
Disolver lentamente por trituración en el alcohol. Añádase el agua caliente poco a poco. Disuelta, fíltrese.
N. B. Si no hubiese alcohol, puede disolverse en el agua hervida, filtrando luego.
(3) Solución gliccrinada de asafétiaa:
Solución alcohólica 1 partes
C ilicerina 4 —
Agítese bien.
4) Ungüento glicerinado:
Asafétida 1 partes
Alcohol »/•«-"• —
Ungüento simple 6 —
Pulverizar bien, añadiendo el alcohol, y mezclándolo bien después con el ungüento. Si se pone duro, agregar un poco de parafina líquida.
N. B. La asafétida debe ser completamente pura.
Usos EXTERNOS.—En las heridas abiertas, aleja las moscas; protege de éstas el campo operatorio, desinfectándolo; siendo conveniente hacer la cura antes y después de saturar en los casos de intervención quirúrgica, haciendo después la cura diaria para obtener la cicatrización per priman. En heridas supuradas recientes y crónicas, lavando antes de su aplicación, detiene la formación de pus. Estimula la granulación en las úlceras indolentes. En heridas recientes y quemaduras suprime la supuración, curando rápidamente. La inyección en las picaduras infectadas destruye los microorganismos. La solución glicerinada en las rodillas coronadas, y otras heridas de las articulaciones, anticipa la curación de la herida, conservando la piel blanda y flexible. En picaduras, con suficiente drenaje, podrá inyectarse el medicamento. La capa de resina que queda cubriendo las superficies de granulación, sirve para proteger a la herida del polvo atmosférico y demás agentes mesológicos, haciendo más rápido el proceso de reparación. La mencionada película puede considerarse como una costra aséptica que no habrá necesidad de quitar diariamente, en tanto no haya exudado purulento.
Por la aplicación de la solución acuosa se produce un ligero exudado seroso que favorece la separación de la costra, en tres a seis días. La costra puede quitarse cuidadosamente.


Ferula scorodosma syn. assafoetida
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Apiales
Familia: Apiaceae
Subfamilia: Apioideae
Tribu: Apioid superclade incertae sedis
Género: Ferula
Especie: F. assafoetida
Nombre binomial
Ferula assafoetida
L.

Fecundidad extraordinaria de una vaca

FECUNDIDAD EXTRAORDINARIA DE UNA VACA.

—Se trata de una vaca de la Vendée, cuya historia cuenta en el Recueil]. Garnier, y de ella resulta que dicha vaca, actualmente de trece años, fué comprada para cebarla por un carnicero en Mayo de 1922, pero como apreciara que estaba preñada se la vendió a su actual propietario, a quien le ha dado los siguientes productos:
En Septiembre de 1922 2 terneros
En Octubre de 1923 4 —
En Diciembre de 1924 3 —
En Enero de 1926 1 —
En Febrero de 1927 5 —
o sea un total de 15 terneros en cincuenta y cuatro meses. Y aun se dice que esta misma vaca había tenido antes otros dos partos gemelares. Es decir, que dicha vaca ha sido una buena finca.
El último parto, o sea el de los cinco terneros, ocurrió el 16 de Marzo de este año y fué algo prematuro a causa de la muerte del ternero número 2, que en el momento de la expulsión se apreció estaba atacado de enfisema. Los otros cuatro terneros nacieron perfectamente, si bien la madre tuvo un parto penosísimo y una secundinación muy laboriosa. Sin embargo, a los tres días de haber parido se levantó sola y dio regularmente doce litros de leche.

Enfisema del caballo

SCHADE. Sobre el tratamiento de las enfermeda-
des crónicas del pulmón. por la vergotinina. - En,
un caballo reproductor de 11 años atacado de disnea cróni-
ca) pero en realidad enfisematoso, se aplicaron diferentes-
tratamientos sin ningún resultado positivo. .
Se ensayó después la Vergotinina Velpry, cuyos resulta-
dos fueron' sorprendentes; el ritmo respiratorio se normali-
zó en muy poco tiem po y el enfermo pudo de nuevo ser de-o
_dicadoal servicio como antes de la enfer-medad. Lapublica-
ción de esta nota tiene por objeto aconsejar nuevos ensayos
del producto en cuestión.' J. B. (Deuische tieráatliche \1\"/0-
chenschrif't, 15 de octubre de 1910)

Sarna del caballo

BOUDEAUD. Curación de la sarna del caballo por
una antigua fórmula.
- Dice el autor que mejor que los.
modernos agentes terapéuticos para combatir esta enferme- .
dad resulta el empleo de la antigua fórmula: '.
Cebadilla en polvo, . . . 100 gramos
Flor de azufre. . . . . . 60 »
Alumbre calcinado en polvo 40 »
Aceite. . . . . . . . . 1Ji tro

Digerir al baño maria, una ho'ra comotntnimum, agitan-
do constantemente.
Dice: no necesito proclamar su infalibilidad, baste decir
-que cada vez que la he aplicado, algunas veces sobre sar-
nas inveteradas,una fricción general ha sido suficiente para
conseguir la curación. Bien entendido que esta fricción ge-
neral se ha practicado en dos sesiones con el objeto de
evitar los accidentes -de la supresión de la transpiración cu-
tánea.
Nunca se ha observado irritación ni inflamación de la
piel.
Entre una y otra aplicación debe mediar el intervalo de
cuarenta y ocho horas y practicar. el lavaje con jabón, de la
primera mitad tratada antes de tratar la segunda ..
Si la sarna es antigua será conveniente una vigorosa
limpieza con jabón de potasa antes de toda aplicación. -
.J. B. - (Reoue Générale de Médecine Vetérinaire, 1 de
enero de 1911).

Evitar el celo en la cerda

CURIOSIDADES

Para evitar el cele en la cerüa
Las revistas francesas señalan un curioso procedimiento para
evitar el celo en los cerdas destinadas al engorde.
Es debido al veterinario húngaro Bál la , quien lo viene aplicando
desde 1906,
Es muy eficaz y exento de peligro. Consiste en la introducción en
el interior del útero, cuando la hembra está en celo, por hallarse
entonces dilatado el cuello uterino, de dos tres perdigones emba-
durnados de aceite, ,
Para efectuarlo, se levanta el tercio posterior del animal y los
perdigones se colocan con facilidad.
Más tarde Beek, otro profesor húngaro, ha inventado un aparato
para introducir-los perdigones en cualquier momento fuera del pe-
ríodo del celo' Se trata de un tubo metálico de 35 centímetros de
largo, del grosor de un lapicero, que lleva embudo en uno de sus ex-
tremos. Se levanta al animal parlas 'miembros posteriores; se intrq-
duce el tubo en el útero, dilatando el cuello con precaución: los per-
digones se colocan en el embudo y se empujan con un émbolo que
entra fácilmente dentro el tubo .
. El veterinario militar Goldbeck ha inventado o tr o aparato perfec-
cionado para otras hembras domésticas, y, en particular, para la
perra, efectuándose la operación con el animal en pie, - J. B,

Obras son amores

Obras son amores
Cuatro casos.—Cuatro curaciones


Don Francisco Tomás Sánchez, manifiesta: «Obras son amores y no buenas razones». Hace años, dice, vengo usando en mi clínica resolutivos de muchos autores (que cita y omite el autor de RESOLUTIVO) y ninguno iguala en su acción al Resolutivo Rojo Mata; todos tienen sus deficiencias, agregando: He usado su preparado en cuatro casos seguidos de cuatro curaciones.
I.° Caballo, propiedad de D. Francisco García (presbítero), padecía
exóstosis producido por una piedra en la parte media de la caña; curado.
2." Caballo, propiedad de D. Manuel García (médico), exóstosis
en la cara interna y tercio superior de la caña de la mano derecha;
curado.
$*." Vaca, alifafe pasante en el corbejón derecho; curada.
4.0 Mulo, dos exóstosis en dos cañas; curados a una sola fricción. Todos los casos citados han sido curados sin depilación ni señal alguna, de todo lo cual deduce este señor Profesor Veterinario:
l.° Que el RESOLUTIVO ROJO MATA, es el mejor revulsivo y resolutivo que existe en la Medicina Veterinaria.
2." Que no depila jamás, pudiéndose considerar como verdadera panacea, y
3.0 Que siendo el mejor RESOLUTIVO que existe entre todos los conocidos, así Nacionales como Extranjeros, no usaré otro en mi clínica, y recomiendo no usen otro mis compañeros de profesión.
TORENO (León)

Inmunidad del suero antitetánico

L. BERARD Y A. LUMIÉRE.—DURACIÓN DE LA INMUNIDAD CONFERIDA POR EL SUERO ANTITETÁNICO.—Academie de Medecinc, sesión de 30 de mayo 1916.

En el hombre se admite una inmunidad medio eficaz de 20 a 30 días, después de dos inyecciones de 10 c. c. en el curso de la primera semana. Las observaciones de Bérard y Luméire tienden a probar que la duración de la inmunización puede ser mucho menor, no habiendo que contar, según dichas observaciones, con una inmunidad en el hombre, de más de seis a ocho días. Por tal motivo preconizan una segunda inyección preventiva, entre el quinto y el octavo día, en todos los heridos que presenten sus heridas contaminadas,

Curiosa sensibilidad de los roedores a la acción del sol

CURIOSA SENSIBILIDAD DE LOS ROEDORES
A LA ACCIÓN DEL SOL. - Los


doctores Remlinger y Bailly, del Instituto
Pasteur de Tánger, han podido
comprobar por una casualidad, lo muy
sensibles que son los roedores, en particular
las ratas, a la acción (fe los rayos
del Sol.
Un mozo del rqferido Instituto dejó
al Sol una ratonera con varias ratas
de alcantarilla a las que debía matar,
y al cabo de media hora aproximadamente,
al ir a cumplir su 'cometido vió,
con sorpresa, que todas aquellas ratas
habían muerto.
. Comunicado el hecho a los doctores
Remlinger y Bailly, éstos quisieron
comprobar si se trataba de un suceso
puramente casual y si' otros roedores
manifestaban lá misma sensibilidad a
los rayos solares, hallando que, en efec
to, el mismo fenómeno se observa, en
mayor o menor grado, en los conejos
y conejillos de Indias.
Es extraño que este hecho no haya
sido observado con anterioridad y que
en una época en que la helioterapia goza
de tanto favor existan unos mamíferos
a los que los rayos solares puedan
causarles tan fácilmente la muerte.
Las experiencias efectuadas en el
Instituto Pasteur de Tánger por Remlinger
y Bailly, tuvieron lugar en los
meses de mayo a noviembre de 1932,
período en el que la temperatura máxima
alcanzó 28° c., que no es ciertamente
superior a la de nuestro clima
templado, y recayeron en varios centenares
de ratas, ratones, conejos y conejillos
de Indias.
El primer síntoma que presentaban
estós animales 'era una salivación tan
abundante que les salía de la boca, seguida
de un estado de astenia o, a veces,
de agitación y fenómenos de polipnea.
Luego el animal se tumbaba sobre
su flanco, pre-sentaba generalmente
parálisis del tercio posterior, con ternblores
o convulsiones, a las que seguía
la muerte en breve tiempo.
Las investigaciones anatomopatológicas
casi resultaron negativas; nunca se
comprobó congestión de las meninges
o del encéfalo, y sí, en cambio, una
manifiesta vascularización del tejido
conjuntivo subcutáneo, y tal vez una
menor irrigación sanguínea de los pulmones,
hígado y riñones.
. Se hicieron pruebas de control en el
erizo, las que demostraron que este animal,
cuyas costumbres, aunque sea insectívoro,
son parecidas a las de los
roedores, resiste mucho más que éstos
los rayos del Sol. Igualmente se hicieron
ensayos en perros y gatos, que toleraron
sin trastorno alguno larguísimas
permanencias al Sol.
Se investigaron después diversos
factores, tanto internos como externos
para determinar su acción, viendo qu~
la ventilación tiene un efecto favorable
y contribuye a que los animales resistan
bastante más. Igualmente se aumenta
su resistencia bañándolos de vez en
cuando en agua. En fin, administrándoles
agua por la boca o subcutáneamente
se consigue retardar algo los
efectos de la insolación.
La edad de los animales parece que
no tiene influencia alguna. La tiene, en
cambio, el color del pelo, pues los de'
pelo negro mueren antes que los de
pelo blanco.
Los ensayos hechos para acostumbrar
gradua·lmente los animales a la acción
del Sol también fueron negativos.
Es difícil explicar las causas y el
mecanismo de esa curiosa sensibilidadde
los rodeares a la influencia solar.
Decir que se trata de animales que viven
habitualmente a la sombra o quehacen
vida nocturna es una explicación
in sufici ente.
Se han hecho también experimentos
para determinar si el efecto del Sol de-
. pendía de los rayos térmicos, luminosos
o químicos. Que el calor por sí
sólo no es una causa suficiente lo de
muestra el hecho de que los mismos
animales podían resistir perfectamentela
permanencia en una caja calentada
con lámparas eléctricas a la temperatura
de 49° C.
Alguna sospecha sobre la influencia
de los rayos químicos podía surgir del
hecho de que los animales bañados en
agua o sumergidos en agua algunos intervalos
resistí-an, como antes hemos'
dicho, la acción del Sol, y ya es sabido
que el agua intercepta el paso de lòs
rayos químicos. Parece confirmar esta
suposición el hecho de que, si en vez
de agua se usaba glicerina (que, como
se sabe, permite el paso de dichos
rayos), los animales' morían igualmente.
Pero, que la' acción mortífera del'
Sol no debe atribuirse -exclusivamente
a sus rayos químicos se demostró cumplidamente
colocando los animales de-
. bajo de una campana de cristal, los'
cuales morían igualmente a pesar deque,
como es bien sabido, los rayos ultravioleta
y, en general, los rayos químicos,
no atraviesan el cristal. Todo
ello permite afirmar que el agua no
obra porque intercepta el paso de los
rayos químicos, sino por alguna otra de
sus propiedades ignorada.
Parece que los rayos térmicos son los
que tienen una influencia mayor en la
producción del fenómeno de que trata-
1110S, pero es tan complejo que probabl-
emente también intervienen en su
producción los químicos y los luminosos.
De todas maneras, la cuestión merece
ser estudiada más a fondo, y si bien
10 que hasta ahora sabemos de ella no
es bastante para afirmar, con Hausmann,
que la luz es más perjudicial que
beneficiosa, demuestra, sin embargo,
que puede resul tal' dañosa y hasta mortal,
para animales que ocupan en la escala
zoológica un sitio no excesivamente
lejano del que ocupa el hombre.

Valor nutritivo del bacalao salado

F. ARANA SAGASETA. Valor nutritivo del
bacalao salado, (La Farnuicia 111oderno,
25 agosto, 1934).


El autor ha estudiado el valor nutritivo
del bacalao considerado como alimento utilizado
en la ración del soldado y del obrero.
Para ello, analizó diversas muestras de
bacalao y obtuvo los siguientes resultados:
humedad, de 28,ro a 49,ro por 100; sal, de
16,76 a 19,65 por 100; grasa, de l,OS a 1,85
por roo; ázoe total, de 4.4 a 7,36 por roo.
Luego comparó estos datos con los que dan
diversos autores para diversas carnes de matadero.
El número de calorías de roo gramos de
bacalao lo determinó mediante las tablas de
Atawater y Bryant, teniendo en cuenta que
I gramo de proteína equivale a 4 calorías y
I gramo de grasa a 9 calorías ..
Ahora bien: mientras el valor medio de
la carne de buey lo halló entre 92 y 130 calorías,
según la región del cuerpo de que
procedía; el de la de cerdo entre 223 y. 239
calorías; el de la de ternera 101 calorías y
el de! carnero 135 calorías, el valor medio
del bacalao varía entre 383 y 578 calorías,
según su procedencia. El gran consumo que
la gente hace de este pescado está, pues..
justificado por completo.-F. S.

Diagnóstico de gestación en la yegua

OBSTETRICIA
t, '. E. Cunonr. Una reacción rápida para
diagnosticar la gestación en la yegua.

(Bulletín de I'Academie V étérinaire, octubre,
1935).

Ante lo complicadas que son las reacciones
biológicas hasta hoy conocidas para
diagnosticar la preñez de la yegua, el autor
ha ideado una r eaccron quimica para investigar
el hormón folicular en la orina inspirándose
en los trabajos de WieJand,
Straub y Dorfrnueller, según los cuales el
hormón folicular tratado por el ácido sulf.
úrico concentrado a calor, produce una
fluorescencia verde. He aquí la técnica:
1. Se filtra a través de papel la orina que
se va a investigar. 2. Se ponen ISC. c. ele
esta orina filtrada en un tubo de ensayo, y
.se le añaden 3 c. c. de ácido clorhídrico
concentrado, lo que suele producir desprendimiento
de gas y formación de espuma, a
veces en tanta abundancia que, si se usa un
tubo pequeño se sale del mismo. Para evitarlo
se debe emplear un tubo de 23 centímetros
de alto por 30 milímetros de diámetro.
3. Este tubo, que contiene, como hemos
dicho, IS c. c. de orina filtrada + 3 c. c.
de ácido clorhídrico, se sumerge en un baño
maría en ebullición, previamente preparado.
Transcurridos diez minutos se saca el tubo
y se enfría poniéndolo debajo del chorro de
un grifo. 4. Se vierte el contenido del tubo.
·en un embudo separador, de 50 a 75 c. c.
de cabida y se le añade IS c.c. de benzol.
5. Se agita (bastan unas 50 sacudidas) y se
Ie deja en reposo, con lo cual el benzol se
separa de la orina, formando encima de ella
al cabo de algunos minutos una capa bien
visible. A veces esa separación no es perfecta,
porque queda espuma en el benzol,
'Pero se la puede hacer desaparecer agitando
suavemente el embudo separador o en la forma
indicada en el párrafo siguiente. 6. Se
abre el grifo de ese embudo separador para
que salga la orina y se cierra así que ésta
ha pasado completamente. De este modo sólo
queda en el embudo el extracto benzólico
de la orina. Si ese extracto es lirnpido, se
le hace pasar a otro embudo separador; si,
por el contrario, contiene espuma o burbujas,
se filtra a través de papel en un tubo,
logrando así que el benzol y la orina se superpongan;
en seguida se puede aspirar fácilmente
con una pipeta el extracto benzólico
sólo. 7. En el embudo separador en el
que se han transvasado los 1,8 c. 'C. aproxirnadarnente
del extracto benzólico obtenido
anteriormente (téngase cuidado de no
transvasar más que el extracto benzó¡'¡co'
completamente desprovisto de orina) se vierten,
mediante una pipeta graduada, IQ c. c.
de ácido sulfúrico concentrado y se agita
(unas cinouenta sacudidas o más). 8. Se deja
en reposo y, al cabo de ¿inca a quince minutos,
el ácido sulfúrico, fuertemente coloreado
y perfectamente transparente irá a depositar
se en la parte más baja del embudo
separador, por debajo del benzol, que Permanece
limpio e incoloro. El ácido sulfúrico
y el benzol se separan siempre perfecOBSTETRICIA
t, '. E. Cunonr. Una reacción rápida para
diagnosticar la gestación en la yegua.
(Bulletín de I'Academie V étérinaire, octubre,
1935).
Ante lo complicadas que son las reacciones
biológicas hasta hoy conocidas para
diagnosticar la preñez de la yegua, el autor
ha ideado una r eaccron quimica para investigar
el hormón folicular en la orina inspirándose
en los trabajos de WieJand,
Straub y Dorfrnueller, según los cuales el
hormón folicular tratado por el ácido sulf.
úrico concentrado a calor, produce una
fluorescencia verde. He aquí la técnica:
1. Se filtra a través de papel la orina que
se va a investigar. 2. Se ponen ISC. c. ele
esta orina filtrada en un tubo de ensayo, y
.se le añaden 3 c. c. de ácido clorhídrico
concentrado, lo que suele producir desprendimiento
de gas y formación de espuma, a
veces en tanta abundancia que, si se usa un
tubo pequeño se sale del mismo. Para evitarlo
se debe emplear un tubo de 23 centímetros
de alto por 30 milímetros de diámetro.
3. Este tubo, que contiene, como hemos
dicho, IS c. c. de orina filtrada + 3 c. c.
de ácido clorhídrico, se sumerge en un baño
maría en ebullición, previamente preparado.
Transcurridos diez minutos se saca el tubo
y se enfría poniéndolo debajo del chorro de
un grifo. 4. Se vierte el contenido del tubo.
·en un embudo separador, de 50 a 75 c. c.
de cabida y se le añade IS c.c. de benzol.
5. Se agita (bastan unas 50 sacudidas) y se
Ie deja en reposo, con lo cual el benzol se
separa de la orina, formando encima de ella
al cabo de algunos minutos una capa bien
visible. A veces esa separación no es perfecta,
porque queda espuma en el benzol,
'Pero se la puede hacer desaparecer agitando
suavemente el embudo separador o en la forma
indicada en el párrafo siguiente. 6. Se
abre el grifo de ese embudo separador para
que salga la orina y se cierra así que ésta
ha pasado completamente. De este modo sólo
queda en el embudo el extracto benzólico
de la orina. Si ese extracto es lirnpido, se
le hace pasar a otro embudo separador; si,
por el contrario, contiene espuma o burbujas,
se filtra a través de papel en un tubo,
logrando así que el benzol y la orina se superpongan;
en seguida se puede aspirar fácilmente
con una pipeta el extracto benzólico
sólo. 7. En el embudo separador en el
que se han transvasado los 1,8 c. 'C. aproxirnadarnente
del extracto benzólico obtenido
anteriormente (téngase cuidado de no
transvasar más que el extracto benzó¡'¡co'
completamente desprovisto de orina) se vierten,
mediante una pipeta graduada, IQ c. c.
de ácido sulfúrico concentrado y se agita
(unas cinouenta sacudidas o más). 8. Se deja
en reposo y, al cabo de ¿inca a quince minutos,
el ácido sulfúrico, fuertemente coloreado
y perfectamente transparente irá a depositar
se en la parte más baja del embudo
separador, por debajo del benzol, que Permanece
limpio e incoloro. El ácido sulfúrico
y el benzol se separan siempre perfectamente
sin ninguna dificultad. 9. Se abre el
grifo del embudo separador para que salga
el ácido sulfúrico (transparente y fuertemente
coloreado), que se recoge en un tubo,
cerrando el grifo así que acaba de pasar el
ácido y todo el benzol está aún en el ernbudo
separador. Sí casualmente pasasen también
alguna gotas de benzol, no tiene irnportancia,
El benzol que queda en el embudo
separador después de cada reacción, se
puede aprovechar para otras pruebas regenerándolo
con carbón animal. Para ello se le
añade un poco de dicho carbón y se le filtra
a través de papel. la. El tubo en el que
hemos recogido el ácido sulfúrico muy coloreado,
se sumerge durante cinco minutos
en un baño maria a unos 800 c., después de
lo cual se le enfría poniéndolo bajo un
chorro de agua. l I. Inmediatamente que el
tubo se haya enfriado se debe leer el resultado
de la reacción, Si ésta es negativa el
ácido sulfúrico tiene un color rojo-málaga
o roj o-moreno y no es fluorescente; es de.
cir, tiene el mismo color tanto si se le mira
por transparencia como a la luz incidente.
Si, por el contrario, la reacción es positiva
(gestación) el ácido sulfúrico que, mirado
por transparencia tiene un color roj o como
el vino Málaga o roj o moreno, mirado a la
luz incidente presenta una fluorescencia que
le da un color verde guisante. Dicha fluorescencia
se ve muy fácilmente durante el día
(es decir, cuando hay luz solar directa), poniendo
el tubo de modo que el SO'I. lo ilumine
totalmente; entonces se le examina colocándonos
de espalda a la ventana y dirigiendo
la vista hacia el lado de la habitación
que tenga menos luz. En los días nublados
o cuando no 'hay sol, no se puede
ver la fluorescencia de manera clara y fácil.
Entonces se recurre a la luz artificial y
se procede de este modo: se utiliza un portalámparas
dispuesto de manera que proyecte
la luz en una dirección única y deje oscura
Ia cara del observador; es suficiente una
lámpara solar Osram de 40 vatios. El observador
se coloca en la zona oscura y pone
ante su vista, en el centro del haz luminoso
proyectado por la lámpara y a muy poca
distancia de esta última el tubo que contie-
55
ne el ácido sulfúrico colorado, Así, la fluorescencia
se ve bien. Para facilitar la lectura
del resultado conviene tener preparados
dos tubos testigos; uno que contenga
el ácido sulfúrico procedente de una prueba
hecha con la orina de un caballo castrado o
de una yegua de la que se tenga absoluta
seguridad que no esté preñada, y otro que
contenga el ácido sulfúrico de una reacción
hecha con la orina de una yegua preñada
con certeza. De este modo, bastará comparar
la orina que se investiga con la contenída
en estos dos tubos testigos, los cuales se
guardarán en la oscuridad (encerrados en
una caja o armario).
Después de numerosos ensayos el autor
!ha visto que si los tubos que contienen el
ácido sulfúrico que se ha vuelto fosforescente,
se exponen a la luz y al aire, la fluorescencia
se vuelve menos resplandeciente en
,las reacciones positivas, al paso que en las
negativas puede aparecer una débil fluorescencia
verde.
El autor termina afirmando que esta reacción
no es utilizable para investigar la preñez
en la mujer ni en la vaca; sólo es aplicabl
a la yegua, en la cual da resultados
absolutamente ciertos.c-F. S.

Autohemoterapia



Artículo veterinario sobre autohemoterapia

más sobre autohemoterapia

viernes, 8 de octubre de 2010

autosueroterapia y pleuresía

VALADE.—L' AUTOSÉROTUÉRAPIE DANS LE TRAITEMENT DES PLEÜBÉSIES DU CHEVAL (LA AUTOSUEROTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LAS PLEURESÍAS DEL CABALLO).—-r
Recueil de Médecine Ye'ierinuire, París, CIV, 336-339, junio 1928.

La inyección a los pleuríticos de su propio exudado pleural, o autcsueroterapia, método iniciado por Magnin y utilizado en Veterinaria por muchos clínicos, tiene una gran eficacia que el autor se propone destacar en esta nota, en la que resume sus convicciones basadas en una larga práctica y en resultados verdaderamente notables.
La técnica del tratamiento consiste en recoger por punción torácica una cierta cantidad del líquido pleurítico en un vaso de cristal aséptico—con lo que se puede apreciar la naturaleza
del exudado: color, transparencia, olor, etc., y darse cuenta de una contraindicación: la de inyectar exudado purulento -e inyectar el líquido asépticamente bajo la.piel a la dosis
de 40 a 60 centímetros cúbicos. Es ventajoso repetir las inyecciones de exudado tantas veces como sea necesario hasta la completa reabsorción del derrame pleurítico, y asociar ias toracentesis a la autosueroterapia, con lo que se libra a la cavidad pleural de una cantidad
apreciable de líquido y se beneficia al enfermo con el más cómodo funcionamiento mecánico
de los pulmones.La autosueroterapia se ha empleado en las pleuresías del caballo dependientes de las enfermedades
llamadas «tifoides», en las pleuresías que complican la papera, en las pleuresías esporádicas agudas o crónicas. El autor presenta una interesante relación de casos clínicos relativos a tres pleuresías gurmosas, dos pleuresías agudas serofibrinosas probablemente de origen afngore, y un caso de pleuresía enquistada crónica, de los cuales pueden deducirse las siguientes observaciones. Sólo en un caso la autosueroterapia fracasó: se trataba de una pleuresía gurmosa cuya autopsia demostró la existencia de graves lesiones de pleuritis con adherencias pleuro-pulmonares muy antiguas. En todos los casos las inyecciones del líquido pleural fueron seguidas de un descenso notable de la temperatura así como de una mejoría muy evidente del estado general del enfermo. La curación se obtuvo, en general, depués de tres o cuatro inyecciones de exudado.
Es de hacer constar que cuanto antes se recurrió a la autosueroterapia mejores fueron los resultados, de donde la necesidad de un diagnóstico precoz de la pleuresía para asegurar
el éxito del tratamiento.
La acción ejercida sobre el organismo por el líquido pleural inyectado puede explicarse así: primero por los anticuerpos cuya secreción resulta de la reacción de defensa suscitada en los humores por la intrusión de una substancia extraña; segundo por los fenómenos de choi que aparecen en los sujetos tratados, fenómenos cuya existencia se ha probado en e¡ hombre por Roch, Gautier, Mourtier y Rachet.
Pero en realidad, el mecanismo íntimo del proceso curativo es desconocido. Lo indudable-según el autor, es que el método tiene un valor indiscutible y que no debe caer en desuso-

El método del teclado

Patología general y Exploración clínica
DK. VET. J.-ROGER.—LA MÉTHODE DU «CLAVIER» (EL MÉTODO DEL «TECLADO»).— Deuxiémes Journéts Vétérinaites d'Alfort, en Recneil de Médecine Vélérinaire, París, CV, 614-621, octubre de 1929.

El método del teclado utiliza los reflejos para llegar al diagnóstico. Capta las irradiaciones viscerales en la periferia y hace del exterior el espejo del interior.
La vida vegetativa es función del sistema nervioso autónomo que comprende el neumogástrico
y el simpático. Al estado normal la vida vegetativa se desarrolla en lo inconsciente.
En el estado patológico no sucede lo mismo. La viscera lesionada pide auxilio a los centros nerviosos superiores y, como veremos, resulta posible interceptar sus señales de angustia.
Xo es preciso conocer a fondo la anatomía y fisiología de los centros nerviosos para utilizar
el método del teclado. Kasta simplemente conocer las zonas de irradiación del vago y del simpático.
A consecuencia de su anastomosis con el espinal, el vago traduce su irritación al nivel del mastoideo-humeral y del trapecio; la irritación vagal se irradia, además, al plexo bra-quial, y los ancóneos, por eso, responden también lo mismo que el mastoides-humeral. La anastomosis del vago con el ganglio cervical inferior explica las manifestaciones dolorosas.
El simpático está representado por una serie de ganglios en número igual al de vértebras,
salvo al nivel del cuello donde no existen más que dos ganglios, algunas veces tres.
Cada uno de estos ganglios se halla reunido al nervio intercostal o a su homólogo por los rami comunicantes, especie de puentes por los cuales pasan fibras que van a parar a las visceras
o que vienen de ellas. Cada nervio intercostal o su homólogo está en relación con fibras viscerales, y según el origen de éstas fibras se puede considerar la existencia de zonas periféricas en comunicación con las fibras de un grupo de visceras. Así sucede que los cinco primeros nervios intercostales están en relación con los órganos inervados por el plexo torácico.
Del 6.° al 9.0 se encuentra el plexo solar anterior (estómago, hígado, bazo, páncreas, duodeno); del 9.0 al 12.0, el plexo solar posterior (intestino delgado, ciego, primera mitad del asa cólica); del 12.0 al 15.0 el plexo Disentérico anterior (segunda mitad del asa cólica); del 15.0 al 18.0 el plexo reno-aórtico. Los órganos inervados por el plexo pelviano (útero, vejiga, ovario, colon flotante, recto) se proyectan al nivel de las vértebras lumbares y del ijar.
Las irradiaciones a distancia se explican p >r la ley de «proyección a la periferia». Esta ley dice que la irritación, al llegar a la u.édula por un nervio periférico, es lo mismo que si procediese de la extremidad del nervio. Esta ley explica que los amputados se quejen de sufrimientos en los segmentos que no tienen; que el ccxálgico se duela de su rodilla y el prostático de su meato urinario.
Nosotros interpretamos como consecuencia de la proyección a la periferia: la erección en la coprostasis o el cálculo, el gesto de dirigir La cabeza hacia la región inguinal o hacia la babilla o la caña en el caso de ectopia del asa pelviana en la pelvis, las sacudidas de cabeza de los caballos afectados de sablosis. Hay una topografía de la reflectividad normal y una topografía de la reflectividad patológica.
Al estado normal. La línea dorsal solo es activa al nivel del riñon. El mastoideo humeral
y los ancóneos presentan más o menos actividad, lo mismo que e] plastrón toraco-abdo-minal. La parte inferior del ijar es activa y la parte superior pasiva.
Al estado patológico: los fenómenos que pueden encontrarse son agrupables bajo diferentes
capítulos:
Reflectividad difusa exagerada.
Hiporreflectividad generalizada.
Actividad de las zonas pasivas al estado normal.
Hiperactividad de las zonas activas al estado normal.
La intensidad del reflejo renal debe tomarse como diapasón para juzgar la reflectividad de las diferentes zonas. Por ejemplo; un lomo rígido y los mastoideo-humerales muy activos indican algo anormal.
Conviene siempre explorar comparativamente las regiones simétricas. Puede estar el mastoideo-humeral derecho poco activo y el mastoideo-humeral izquierdo hiperactivo y entonces
se dirá que la dominante vagal está a la izquierda.
Cuando se ha comprobado la existencia de una reflectividad difusa exagerada, es que se trata de un sujeto neurótico. Estos enfermos se revelan fácilmente por la exploración del borde superior del cuello. Todo caballo que reacciona a la exploración del cuello, fuera de toda irritación de origen externo, es un neurótico. Corresponde al semi-loco del doctor Grasset en la especie humana. Es un hiperemotivo, en el cual la emoción percute los cen-tros nerviosos superiores y decapita fisiológicamente al sujeto, de tal modo, que a veces se le ve huir como un autómata, perdido el crontrol de los reflejos, cargando contra una pared, arrojándose en un precipicio o matándose delante de un espantapájaros.
La hiporreflectividad aparece en los animales cuvo tono vegetativo es débil, fuera de las crisis. Se trata de insuficientes endocrinos. La hipotonicidad durante las crisis va o no acompañada
del síndrome maligno. Cuando éste existe (ojo huraño, pulso pequeño, filante, sudores
fríos, etc), la hora del diagnóstico ya ha pasado. El veterinario sólo puede hacer un pronóstico
inexorable. En ausencia del síndrome maligno, la hiporreflectividad generalizada expresa una vida vegetativa lenta, perezosa, que está pidiendo excitantes. El diagnóstico por el teclado comprende dos etapas: diagnosis del sector y diagnosis del órgano.
Una reflectividad aislada constituye una nota. Para alcanzar a un sector se necesita un acorde. Ejemplo: un caballo que tenía reflectividad exagerada en el mastoideo-humeral del lado derecho. La exploración del área de reflectividad simpática fué negativa, por lo que se dedujo que no existía ninguna alteración vegetativa y que era necesario buscar la causa en el cuello, garganta y cabeza. El examen clínico permitió descubrir una fluxión periódica en el lado derecho responsable de la reflectividad exagerada del mastoideo-humeral.
Para llegar al diagnóstico del sitio, precisa recurrir a la nota dominante y a ¡os acordes del timbre.
Si, por ejemplo, encontramos una reflectividad del mastoideo-humeral dominante en el lado izquierdo y un solar anterior dominante también en el lado izquierdo, lo atribuiremos al plexo solar anterior y especialmente al estómago y el bazo que se proyectan a la izquierda. Lo más acertado—por ser lo más frecuente—es pensar en el estómago. Pero para estar bien seguros hay que acudir a capturar algunos armónicos gástricos, es decir, algunas manifestaciones
como eructos, náuseas, bostezos, estigmas de tiro, etc. Un estigma frecuente de gas-tropatías crónicas en la lesión rodillas coronadas que sobreviene a consecuencia de la narcosis
profunda que iuvade a los caballos después de tomar el pienso.
El teclado indica la zona que sufre, pero nada dice del cómo y porqué sufre. Para la interpretación
de cada caso sirve bien la ley de por delante y por detrás y la del acuerdo entre los signos físicos y los signos funcionales.
En el caso de un cálculo del colon flotante puede ver la reflectividad que acusa el me-sentérico anterior en tanto que el cuerpo del delito reside en el territorio del mesentérico posterior. Apliquemos la ley primeramente enunciada. En efecto, el intestino puede, en determinadas
circunstancias, sufrir mucho más por la distensión del colon replegado que por la obstrucción calculosa y por eso no hay que apresurarse a desacreditar los informes del teclado.
He aquí cómo debe interpretarse el caso: nos encontramos en presencia de una reflectividad dependiente del mesentérico anterior. Puede tratarse de un vólvulo, de copros-tasis o de cálculo de la porción terminal del colon grueso.
Ahora bien, la marcha de la crisis permite eliminar en conjunto el diagnóstico de vólvulo.
El diagnóstico de coprostasis queda abandonado al comprobar por la auscultación que en vez de silencio o afonía intestinal propios del éxtasis, hay intensa borborigmia. Por tanto, solo es presumible un cálculo de la cuarta porción del colon. Si este diagnóstico fuese exacto
no deberíamos hallar ni signo del bazo, ni disociación de la temperatura y del pulso en favor del pulso. Luego si comprobamos la existencia de estas manifestacionns, debemos rechazar
el diagnóstico de cálculo de la cuarta porción del colon replegado. La auscultación nos ha mostrado que la vía estaba libre hasta el colon flotante, por tanto, no queda más solución
que el diagnóstico de un obstáculo al nivel del colon flotante y la lentitud de la evolución
clínica, impone el diagnóstico de calculosis.
No hay que pedir al método del teclado más de lo que puede dar. Ayuda al diagnósti-bo, pero no lo realiza.
Un excelente veterinario encontró defectos en el método del teclado porque comprobó la existencia de un reflejo miotónico y de un reflejo solar anterior durante una faringitis. Este argumento carece de valor porque todos los días hay ocasión de registrar reflejosanálogos en gastrópatas crónicas (gastropatías parasitarias frecuentemente). Nada de particular
tiene que estos caballos contraigan una angina y el error de interpretación reside en el hecho de dar a la faringitis lo que pertenece a la gastropatía.
El mismo joven compañero reprochó a un autor que había diagnosticado una indigestión gástrica por sobrecarga con desgarradura del diafragma, basándose en la reflectividad, el no haber diagnosticado una hernia del colon flotante al través del diafragma. Hay que reconocer
que el teclado no había respondido mal del todo, pues acusaba al estómago y al diafragma
y que si no reveló la hernia del colon flotante pudo ser debido a que ésta se produjo tardíamente,
cuando la hora del diagnóstico había pasado ya. Aun cabe explicar el caso por un fenómeno de derivación: el dolor gástrico derivaría del dolor del colon que puede pasar inadvertido.
El método del teclado ha sido aplicado a la diagnosis de los cólicos, a la consulta de compra-
venta, a la obstetricia y ginecología, al tono vegetativo, a la disnea parasitaria.
Voy a terminar diciendo unas palabras acerca del diagnóstico de las afecciones parasitarias
por el teclado. ,
Sabido es que los parásitos del aparato digestivo están localizados en sectores particulares.
Así los éstridos son gastrícolas, los áscaris viven en el intestino delgado, los estróngilos, cilicostomos y oxiuros en el colon. Siempre que el teclado señale uno de estos segmentos, hay que preguntarse si se trata de perturbaciones parasitarias. En presencia de una víscero-patía crónica, el veterinario debe ensayar un tratamiento de prueba. La ausencia de reflejos permite eliminar la existencia de una afección parasitaria. Nosotros hemos preconizado, como tratamiento piedra de toque, un parasiticida ómnibus a base de sulfuro de carbono, esencia de trementina y aceite. Si se ve desaparecer la reflectividad de una o varias visceras
después del tratamiento, la presunción de alteraciones parasitarias estaba justificada. Puede
parecer mágico el decir, basándose en la reflectividad gástrica o de intestino delgado, que tal caballo tiene éstridos o áscaris. Los estróngilos y cilicostomos se encuentran sobre todo en las asas cólicas que se proyectan a la derecha del abdomen y los oxiuros en las asas que se proyectan a la izquierda. Fundándose en estos datos se puede decir, con grandes visos
de acierto, que una disimetría refleja del abdomen en favor del lado derecho, es debida a los estróngilos y una disimetría en favor del lado izquierdo está ligada a la presencia de oxiuros. La reflectividad abdominal bilateral exagerada está frecuentemente ligada a la existencia
de estróngilos y oxiuros».—fí. G. A.

Tétanos grave curados por paseo forzado

AGLIANY.—DEUX CAS CONSÉCUTIFS DE TÉTANOS GRAVE GUÉRIS PAR LA PROMENADE
FORCEE, SANS ACUN TRA1TEMENT MEDICAL (DOS CASOS CONSECUTIVOS DE TÉTANOS GRAVE CURADOS POR EL PASEO FORZADO, SIN NINGÚN TRATAMIENTO MÉDICO).

Revue Vétérinaire et Journal de Médecine Vétérinaire et de Zootechnie, To-louse, LXXIX, 441-444, agosto 1927.

Con el siguiente concepto de Lucas-Championiére y Lagrange «Para los músculos, como para los tendones y las articulaciones, el movimiento es la vida, la inmovilidad es la muerte», ' encabeza el autor el relato de dos casos de télanos grave en el caballo, curados sin tratamiento,
a pesar de haberse presentado'trismus completo.
Los evidentes e innumerables fracasos de la terapéutica clásica del tétanos habían determinado
al autor a abandonar para siempre un tratamiento que considera, no sólo como absolutamente
ineficaz, sino como perjudicial, cuando las circunstancias en que se presentó el primero de los dos casos le incitáronla intentar una experiencia audaz e inédita. Era un caballo
que enfermó en plenas maniobras y que, por no haber veterinario en la columna, hubo de recorrer, para ser presentado al autor tres días después, seis kilómetros. Ingresó en la enfermería con tétanos de la forma mas grave. Curó completamente en un mes.
Dos meses más tarde se presentó un nuevo caso de la misma gravedad en otro caballo que tenía en el talón externo del pie derecho un alcance reciente e insignificante; esta lesión no fué objeto del menor cuidado, ni siquiera un lavado antiséptico, curando naturalmente. El enfermo, al que se pone avena en el pesebre, intenta tímidamente, y desde luego sin éxito, comer; la prehensión es imposible; el estremo de los labios, apenas movible, despa. rrama los granos de avena sin lograr cogerlos. La lengua, cuya punta está entre las dos arcadas
incisivas, apenas se mueve; las mandíbulas, muy contracturadas, tienen un juego muv limitado. Pero con todas estas dificultsdes, el anima! se esfuerza en comer y logra coger v deglutir
algunos granos", al cabo de repetir varias veces este ejercicio, parece que lo realizi más fácilmente, el movimiento de las mandíbulas parece más amplio. Observa el autor atentamente los repetidos intentos que hace el animal durante el día para comer, apreciando siempre entre el principio y el fin de cada uno de ellos un cierto progreso en la prehensión y masticación;
esta observación le sugiere la idea de obligar al funcionamiento los músculos de la locomoción. Dos paseos, veinte minutos por la mañana y otros veinte por la tarde, efectuados
con gran dificultad, con frecuentes descansos que cada vez fueron más cortos, determinaron
una apreciable mejoría, estacionada al principio, pero muy evidente después de diez días de este régimen; aún es penosa y difícil la salida de la cuadra, pero una vez dados los primeros pasos, emprende el animal un aire relativamente rápido que tiene un poco de automático
e inconsciente que de no detenerle, parecería destinado a ser interminable.
En el curso de la enfermedad se registraron dos agravaciones que coincidieron con la supresión de los paseos correspondientes a las respectivas mañanas, la cual confirmó al autor en su opinión de que el paseo era realmente favorable al enfjrmo, por lo que ordenó el ejercicio a pesar de las mayores inclemencias del tiempo. Como en el primer caso consignado,
la curación tuvo lugar en treinta días.
El autor cree haber evitado los paroxismos y la terminación fatal gracias a este método natural y se inclina a creer que la inmovilidad y los calmantes matan al enfermo, mientras que el ejercicio moderado, al que debe añadirse una temperatura adecuada de la cuadra, le mejora y le cura. En el mismo servicio del autor, otros caballos tetánicos fueron tratados por su sucesor por los métodos usuales y con fracaso total, como le había ocurrido anteriormente
al autor mismt> con los que había tratado de la misma manera.

Radiestesia en veterinaria

DIAGNOSTICO
DR. A. MARTÍN. Diagnóstico radiestésico
en medicina veterinaria. (Tesis del doctorado
).
En esta tesis .para obtener el doctorado,
trata su autor de ola aplicación al diagnóstico
de las enfermedades, de ciertos procedimientos
usados por los zahoríes para descubrir
aguas subterráneas.
El principio en que se funda este meto-
·does el siguiente: todos los cuerpos de la
natura'leza vibran o emiten radiaciones; si
un individuo, dotado de la sensibilidad necesaria,
se encuentra en el campo de influencia
de un cuerpo radiante, percibe radiaciones de
este cuerpo. La sensibilidad a tales radiaciones
se llama radiestesia. Ciertas personas, poseedoras
de dotes excepcionales, pueden recibir
en su corteza cerebral una impresión
iParticulal', pero, con f.recueucia, el fenómeno
pasa inadvertido, porque sólo provoca pequeños
movimientos musculares involuntarios
producidos por una acción reflej a inconsciente
del sistema nervioso. Mediante el péndulo
o ola varilla que utilizan los zahoríes en sus
investigaciones, se exteriorizan y amplifican
esos movimientos musculares reflejos que
traducen una de las reacciones de nuestro
organismo entero a las radiaciones,
Según e'l autor, en un organismo enfermo
"la lesión produce una perturbación del
equilibrio electromagnético", que se manifiesta
modificando las oscilaciones de UL pendulo
utilizado formado por una bola de madera
de U110S 40 gramos de peso, suspendida
de un hilo de cáñamo de ro a IS centímetros
atado a un palito que se aguanta
con los dedos índice y pulgar cie una mano,
mientras la otra mano se extiende a manera
de antena, en la dirección del órgano {J
parte que se va a explorar.
Cuando nos hallamos ante un animal en
buen estado de salud, elpénclulo, sea cualquiera
na ,parte que se investigue, gira en
senticlo contrario al de las saetas del reloj.
Cuando, por el contrario, nos hallamos ante
un animal enfermo, el .péndulo gira en las
partes sanas y se limita, simplemente, a oscilar,
al colocarlo ante la parte u órgano
afecto.
La simple prospección cie los enfermos con
el péndulo permite ya localizar -el trastorno,
pero podemos concretar más y precisar
la naturaleza cie la lesión valiéndonos de testigos,
sensibiliead ores o sintonizadores que
no son otra cosa que un cuerpo idéntico al
que se investiga o que se sospecha existe en
la lesión. Por ejemplo: si al explorar una
vaca el péndulo ha oscilado al negar ante la
zona pulmonar, hace presumir una lesión tuberculosa.
Entonces, se usará como testigo la
tuberculina, que se tendrá en la misma mano
que sostiene el péndulo y en contacto con
éste. Si la lesión es tuberculosa, el péndulo
que antes había oscilado al llegar a ella.
ya no oscilará, sino que empezará a dar vueltas
en sentido contrario a las manecillas del
reloj, como si se tratase de una región sana.
Igualmente será 'Posible determinar el agente
terapéutico que deba utilizarse. Por ejemplo:
en presencia de un caballo con una indigestión
intestinal, se observa que, entre los alcaloides
empleados como testigos, la pilocarpina
restablece ~a rotación del péndulo en
seguida, mientras que la arecolina lo restablece
sólo al cabo de varias horas.
Conviene hacer notar, que un tejido sano
deja pasar las radiaciones que caracterizan
el desequilibrio patológico de iguañ modo:
que, en sentido contrario, la lesión no dificul
ta el paso de las radiaciones del estado de
salud. Esto demuestra la importancia que se
debe asignar a na posición de la mano que
actúa cie antena, con respecto al organismo
que se explora. En efecto, según la profundidad
a que se halle situado el órgano enfermo,
con relación al exterior, la mano que
hace de antena con relación a esta lesión,
recibirá, según la distancia a que se encuentre
del cuerpo del animal, las radiaciones
emitidas por las partessuperficiales (que pueden
estar sanas), o las radiaciones profundas
emitidas por el órgano enfermo, y viceversa.
No seria difícil oponer objeciones y re
paros a este método de diagnóstico que preconiza
el autor, pero es más interesante referir,
de entre las experiencias de que da
cuenta, la que causa mayor impresión. En
una granja que contaba 40 bóvidos sometidos
anteriormente a la prueba de la tuberculina,
con resultado positivo en 38 de ellos. el
autor, en presencia de otros dos veter inarios,
descubrió la tuberculosis en 39 deJos citados
bóvidos. En e! que hacía 40 el péndulo
y la tuberculina dieron el mismo resultado
negativo.
"N o puede megar se - acaba diciendo el
autor _ que algunas de mis afirmaciones
tienen a·lgo de extraordinario. Sólo pido a
mis compañeros que hagan, con igual buena
fe que yo, las comprobaciones necesarias, Si
éstas demuestran que una serie de coincidencias
me han inducido a error, me inclinaré
ante este veredicto, Pero, aun así, mi trabajo
no habrá sido inútil, porque habrá suscitado
muchas observaciones de comprobación
que permitirán formarnos una idea definitiva
sobre el valor de un método de diagnóstico
que en la actualidad está en manos
de curanderos ignorantes, y que tal vez merece
una acogida mejor" .-F. S,
SSMELAGNE. A propósito de la radiestesis
(Rec. de M. éd. V éi., agosto, 1932).
,
El autor que,según afirma, conocía el método
diagnóstico de Martín por habérselo
dado éste a conocer antes de publicarlo en
su tesis de doctorado, .refiere las dos observaciones
siguientes que vienen a corroborar
la exactitud de dicho método,
Observación La - Un toro en muy buen
·estado de carnes y que, según manifestación
de su dueño, habia gozado siempre de salud,
enfermó con síntomas de sobrecarga estomacal
complicada con ligera enteritis. Tratado
con la terapéutica clásica, pareció curar, Un
mes y medio más tarde enfermó de nuevo
yel autor fué Ilarnado otra vez para que
lo visitase. El toro había enflaquecido mucho,
comía poco, gemía de vez en cuando,
la rumia era irregular y periódicamente
ofrecía ligeras señales de cólico que duraban
poco. Sospechando la presencia de uncuerpo extraño, auscultó el corazón y palpó
con resultado negativo toda la región xrfoidea.
N o hallando la causa de la dolenc:ia (er
toro había sido tuberculinizado con resultado
negativo), se decidió a utilizar el péndulo
como medio de diagnóstico. La exploración
del rumen, de la redecilla y de los órganos
digestivos no indicó ninguna lesión; por el
contrario, al explorar el hígado indicó una
lesión muy clara al nivel del sexto espacio
intercostal derecho, hacia su mitad, frente
a la vesícula biliar, y que ocupaba una zona
de! diámetro de un plato. El autor pensó entonces
que podía hallarse ante un absceso y
utilizó como testigo una ampolla de vacuna
polivalente para el tratamiento de las heridas;
la rotación del péndulo se restableció
inmediatamente y en vista de ello, diagnosticó
un absceso del hígado al nivel de la
vesícula biliar 'y aconsejó al propietario de!
toro que llevase éste al matadero con toda
urgencia. Una vez sacrificado el toro, se
pudo ver, al abrirle, que tenia la vesícula
biliar grande como Ja cabeza de un niño y
llena de pus, adherida en más de la mitad
al hígado y al rumen, La causa de este
absceso quedó ignorada,
Obseruacián 2," - Esta es todavía más
demostrativa. Se trata de una vaca holandesa,
de seis años, en excelente estado, pero
que desde hace una s,emanapierdeel apetito
y produce menos leche, La auscultación
no descubre nada de particular y el autor
somete la vaca a la prueba de la tuberculina
y prescribe tónicos y estimulantes del
apetito. La reacción es negativa, pero la enf.
erma no mejora. Entonces recurre a la radiestesia
; el péndulo revela una lesión al
nivel de las 'sexta y séptima articulaciones
condrocostales y .un poco por debajo de diolras
articulaciones, es decir, en una región
que interesa a la vez el rurnen 'y el bazo.
Sospechando un absceso por un cuerpo extraño,
el autor toma como testigo un trozo
de alambre y una ampolla de vacuna polivalente
para la herida. Cada uno de esto,
testigos sintonizadores r,estableceinmecliatamente
e! movimiento giratorio del péndulo;
en vista de 10 cual el autor diagnostica un
absceso por un cuerpo extraño de hierro en
los reservorios gástricos y aconseja el envío
inmediato de [a res al matadero. La autopsia
no descubrió más lesión que un absceso
en el 'bazo, del tamaño de un huevo de pava,
dentro del cual, al abrirlo, apareció un trozo
de alambre clavado en la pulpa esplénica.
El tejido fibroso reacciona! que rodeaba el
absceso establecía una adherencia del b'J.7.0
con el rurnen,
La radiestesia hizo posible también en este
caso un diagnóstico preciso, rápido y exacto.
- F. S.

jueves, 7 de octubre de 2010

sobre enemas

Esto si es un enema

Empleo de enemas para
provocar el vómito en el perro. (Tijdschrij
t V001' Dierqeneskwnde, 1-12-32).
En IS9S Dauviac demostró que con 'la inyección
de líquidos por via rectal se podía
provocar el vómito tanto en el hombre como
en el perro, En cadáveres de personas inyectó
por el recto 1I litros de agua a una
presión de So centímetros, aproximadamente
y vió que el agua salía par la boca de
aquéllas. Lo mismo observó en el ,perro y
esto le hizo pensar que semejante procedimiento
podía tener cierta aplicación terapéutica
..
El autor ha hecho también algunos ensayos.
Un perro afecto de diarrea profusa
recibió una inyección rectal de siete litros
de una solución al T por, TOO de ácido láctico.
El líquido salió por la boca y el efecto
logrado fué sorprendente, ya que la diarrea
se contuvo en seguida.
Con el mismo procedimiento se han tratado
diarreas fétidas en los niños y hasta
diarreas tifódicas, ictericia catarral, etc., logrando
posiblemente aseptizar todo el canal
intestinal.
A pesar de ello no se ha generalizado en
la práctica. Sin embargo, Horneck en casos
de enevenenamientos o de ingestión de
cuerpos extraños ha inyectado en el perro
.agua más o menos salada calentada a 40°,
previa la evacuación del recto mediante una
lavativa.
El perro se mantiene con el tercio posterior
algo levantado y luego se inyecta el
líquido por medio de un simple irrigador.
El vómito se produce en general después de
3 a 5 minutos.
En América se ha preconizado este método
para expulsar los parásitos intestinales.
En la Clínica de Utrecht se han comenzado
a utilizar esos lavados en varios perros
de experimentación, empleando un irrigador
de 6 a 12 litros de cabida provisto
de un tubo de caucho de paredes alg-o rígidas,
El liquido inyectado es agua 'del grifo
calentada a 'la temperatura del cuerpo. El
irrigador se mantiene a una altura de 2 a
2 y.; metros sobre el nivel del animal.
54 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA
Se comienza con un enema or-dinario para
evacuar el recto y el colon ; el animal' se
mantiene con el tercio posterior levantado.
En este momento se introduce el tubo del
irrigador hasta el colon y se deja salir <.'1
agua. Al principio el perro se defiende UP
poco, pero a medida que su vientre se va
hinchando, se calma. Tiene náuseas y algunos
instantes después vomita. Los vómitos
se repiten con intervalos de medio minuto
aproximadamente.
Primero el líquido que sale por la boca
va mezclado con contenido del estómago e
intestinos, pero bien pronto aparece completamente
claro. No se observa ningún síntoma
alarmante; lo perros corren de un lado
para otro y hacen algunos esfuerzos expulsivos,
pero pronto se restablecen totalmente
y comen bien.
E] método parece ideal en Jos casos en
que el veneno ha penetrado en el organismo
por vía bucal y cuando se trata de cuerpos
extraños de superficie lisa. El autor ha
conseguido evacuar de este modo un trozo
de cartílago grande detenido en el esófago
de un perro en la entrada del pecho: (Anl1.
'de MM. V ét., julio, 1933).-F. S.